Pero hay cosas... a las que no te acostumbras ni con todo el tiempo del mundo, no te acostumbras al hueco del otro lado de la cama, nunca te acostumbraras a no ver su sonrisa, o a dejar de pedir dos cervezas en un bar, a no notar su olor, ni sus besos. Ni a que se te reviente el alma cada vez que te mires al espejo y te das cuenta que eres la gilipollas más grande del mundo, por haber dejado escapar al amor, y lo peor, no saber como...
No hay comentarios:
Publicar un comentario